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domingo, 13 de marzo de 2016

Adiós Cuba, adiós.

Llegó el momento de despedirnos de Cuba, un sueño, un país que empezaba a despegar, enfocando prácticamente su única fuente de ingreso en el turismo, ni que decir tiene del carácter cubano, desenfadado, amable y extrovertido, llevan la música  en el cuerpo, creo que cuando nacen ya saben tocar las maracas.

Debido al calor y la colonización española también, creo por ello, que son tan fiesteros como nosotros, sólo necesitan dos latas para hacer música y bailar.

Por supuesto, estuvimos comiendo en lugares famosos, siguiendo los pasos de E.Hemingway como "La bodeguita del medio", y tomando una caipiriña en "La Floridita".

La bodeguita del Medio.
También tuvimos la oportunidad de acudir al Tropicana, famoso universalmente, e incluso tomarnos unos mojitos en algún lugar, con músicos en directo, ¡Dios, que voces!.

En fin un viaje para volver a repetir si se pudiese.. ¡Pero hay tanto que ver!, que como no me toque el gordo de la lotería, seguiré visitando otros lugares, donde no haya estado.

El Tropicana.
Se que la economía del país, aunque sea poco a mejorado y que ya el bloqueo esta desaparecido. ¡Ya era hora!, porque recuerdo que cuando comimos en Bahía Cochinos, todos los que compartimos esa excursión le dimos a la guía, nuestro segundo plato de comida, que era ¡ como no! pollo, para que se lo llevara a casa, ya que un cuarto de pollo era, prácticamente la carne que recibían para toda la semana, sino recuerdo mal, exactamente un pollo y medio para el mes.

En fin han pasado muchos años, y esto espero que sólo quede en el recuerdo de quien lo sufrió y de quienes de alguna manera lo vimos.

No dejéis de viajar a Cuba, si alguna vez estuvo en vuestras mentes. Adiós Cuba.

Guamá.

Digamos que éste fue nuestro último itinerario, antes de marcharnos de la isla, una excursión llena de sorpresas y dónde además tuvimos la oportunidad de conocer un poblado, totalmente reconstruido pero que nos hizo conocer las raíces de los antepasados cubanos, ¿Quién sabe como se llaman?, enclavado en un lugar  precioso que se  llamaba "La Laguna del Tesoro", parece más propio de piratas, ¿verdad?, claro que no es de extrañar, porque esta isla durante siglos fue pasto de corsarios que se dedicaron a desvalijar la isla.
La tribu en cuestión eran los  " tainos", unos indios perteneciente a las Bahamas y las Antillas, así pues pudimos conocer como ya he dicho un poco la cultura de este poblado, ya que a través de las esculturas y casas, han sabido representar lo que era una aldea taina. Un lugar donde además de ilustrarnos pudimos pasar un rato estupendo.


Dejamos atrás La Laguna del tesoro, y llegamos a Guamá otro lugar donde íbamos a tener la oportunidad de ver cientos de cocodrilos en su hábitat natural, además pudimos tocarlos,(bueno sólo uno) y siempre ayudados por sus cuidadores, me sorprendió que la piel de cocodrilo no era dura como parece, a mi, siempre me había parecido como si de cartón se tratase, más bien parecía el tacto de la piel humana, además para estar sumergido en el agua y fango, su piel estaba completamente seca, ¡vaya sensación!.
También pudimos degustar su carne, hoy día, ya hay muchos restaurantes dedicados a proporcionarnos distintos tipos de carne, pero en aquél momento, probar el cocodrilo era un bocado muy extravagante, que no todos se atrevían a degustar, pues os puedo asegurar, para quien aun no lo haya probado que sabe muy parecido al "pollo".

También estuvimos en " Playa Girón" en Bahía Cochinos , dónde no hace tantos años, en 1961, los norteamericanos acompañados de los cubanos exiliados, intentaron tomar la isla, y derrocar a Fidel Castro, desde entonces, se produjo ese bloqueo hacia Cuba.


sábado, 12 de marzo de 2016

Isla Iguana.

Isla Iguana no sabíamos si nos iba a gustar, pero nosotros nos sentíamos más que ilusionados con el paisaje que habíamos recorrido para llegar allí. El viaje había valido la pena.

Y llegamos a la isla.

Jamás había visto una iguana viva, ( bueno,  ni muerta),  que asco,  que bicho más feo, además después de estas he visto otras, que tiene gente como mascota y la verdad que son la mitad de tamaño, estas eran enormes, tanto que a nosotros  nos daban un poco de miedo, menos mal, que el conductor de la lancha nos decía que no nos preocupásemos, porque acudían cada vez que llegaba gente, para que les dieras algo de comer, como si fuesen patos en un charco, jaja...


Lo mejor de esta isla era un chiringuito de paja y obra que habían puesto en el centro de una especie de plaza para tomarse algo, lo demás os podreís  imaginar una isla llena de arbustos y plagada de esos bichos.

Además para más "inri" estos animales, se mimetizan  con el color del entorno que les rodea, así pues, te aparecían cuando menos te lo esperabas, íbamos con cuidado por donde pisábamos por si acaso.

Bueno al final la excursión fue una maravilla, quizás no tanto por las iguanas, pero sí por todo el trayecto que hicimos hasta llegar allí y posteriormente porque mantuvimos con los dos cubanos una conversación estupenda, claro la mitad de ella sobre España, hasta que llegaron otros turistas y ya dejamos de hablar y nos dispusimos a marcharnos de este islote.

Destino Isla Iguana.

Cómo ya he dicho antes, no somos de estar a remojo, así pues, ni siquiera en Cayo Largo, estábamos dispuestos a pasarnos el día tumbados al sol (cual lagartos), ni dentro del agua (como los peces), y decidimos contratar una excursión que salía desde allí, con destino a Isla Iguana.
El viaje se hacia en una pequeña lancha y se adentraba por entre unos islotes llenos de manglares, a cual mas bonito, no nos cansamos de fotografiar todo lo que pasaba por delante de nuestros ojos y eso que entonces las cámaras eran con carrete y te lo pensabas más a la hora de disparar. Para quien no sepa lo que es un manglar os diré, que son árboles que viven en zonas pantanosas, donde se cruzan las aguas saladas del mar y las dulces de los ríos, todo un espectáculo para la vista.
Además la excursión sólo era para nosotros y el conductor de la lancha nos acercó donde quisimos. ¡Qué maravilla!

Cayo Largo.

Como no somos de estar todo el día a remojo, la semana de Varadero no íbamos a estar tampoco parados, tomando el sol, así que decidimos apuntarnos a un montón de excursiones, algunas de  ellas ya organizadas, pero la verdad que no tuvimos ningún arrepentimiento pues lo pasamos genial.

La primera de ellas fue a Cayo Largo un islote al que se accedía en avión, ¿bueno avión?, era un avión donado por Rusia, que ya había sido retirado de aquel país, un bimotor, que chorreaba agua en el interior, según dijo la azafata, "era el aire acondicionado", imaginaros la cara de susto que debimos poner, para que ella nos dijese eso, ¡pobre chica! debimos de darle el viaje, pues en  el rato que duró éste  nos ofreció caramelos, bombones, agua., jajaja... . En fin a pesar de los ruidos de los motores y nuestra cara de estreñimiento, llegamos sin ningún problema, y ahí estaba ella, una playa preciosa de arena blanca y aguas de un azul intenso y transparente, eso sí, salpicada de pequeñas palmeras, que estaban plantando, porque esa isla era la más tropical de Cuba y por ello necesitaba cocoteros  aunque no fuesen autóctonos.
Aguas cristalinas de Cayo Largo

De camino al paraiso.Varadero.

Pues sí, dejamos atrás La Habana para adentrarnos en "la Cuba" campesina,  grandes plantaciones de plataneros , y de caña de azúcar,  pasando por Cárdenas, Jovellanos,  Matanzas. Pueblos al más puro estilo labriego, vimos camionetas repletas de gente donde no cabía ni un alma, más, estas  se utilizaban para trasladarse de un lado a otro, debido a la escasez de flota automovilística, que había en  el país.


Plantación de caña de azúcar.


Así pues llegamos a Varadero, ni que decir tiene, que no tenia nada que ver con lo que hasta ahora habíamos visto de Cuba, este lugar era un sueño, grandes hoteles con todo lo necesario para que el turista no se aburriese, ni un sólo momento, aquí no había necesidades, no nos faltaba pan, porque tengo que decir que otra cosa que nos llamó la atención en La Habana, es que cuando íbamos a un restaurante, como tentempié los cubanos solían poner pan y mantequilla, todo un detalle. Pero! SORPRESA, un día fuimos a comer a un restaurante en el que sólo nos sacaron una jarra de agua, y pensamos ,( mira éstos no son tan espléndidos), pero al llegar la noche, cenamos en nuestro hotel y nos volvieron a traer agua, en vez, de pan y mantequilla, y aquí si que preguntamos por cual motivo, no nos trajeron pan, como en otras ocasiones. La respuesta no se hizo esperar, aunque bajaron el tono, "lo sentimos, pero hoy el barco no llegó". Ahí se aclararon todas nuestras dudas.

En fin, Varadero , como he dicho grandes hoteles, con piscinas de lujo y zonas ajardinadas con puentes... y todos ellos  al lado de la playa, chiringuitos llenos de ron, mojitos  y caipiriñas....  Y un ingente de empleados dispuestos a dejarse la piel, para que nosotros lo pasasemos bien. Eso sí , jamás había visto (ni lo he vuelto a ver), que las botellas de ron tuviesen unas marcas , pues según pudimos sonsacarle a un empleado, era la cantidad de cuba libres que salían por botella , y así,  asegurarse , que ningún empleado tomara algo, ni se sobrepasaran  ningún turista.
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 Una tarde decidimos irnos al centro comercial , que estaba a 3km. más o menos de nuestro hotel, decidimos ir en taxi pues ha esas horas hacía demasiado calor y así volveríamos  paseando. Así pues el taxista que nos llevó al  "centro comercial" , (he visto tiendas en mi barrio que podían haber llenado las estanterías y aún dejar cosas en el almacén..), nos pidió que comprásemos  unas bailarinas de charol del 37 para su niña, pues se habían puesto de moda, en Cuba y él, como cubano, no podía entrar en nuestras tiendas, a pesar de tener dólares. No nos importó hacer la compra, aunque esta vez resultó fallida, pues no quedaban ni zapatos, ni casi que nada, suerte que nosotros habíamos hecho las compras de souvenirs en tiendas de La Habana, todas ellas, hechas a mano desde los clásicos puros habanos, hasta unas muñecas cubanas, de tela y ataviadas con ropas de los antiguos esclavos negros que tuvieron en la isla. Sólo compré un par de zarzillos de plata con coral negro, en el hotel de al lado del nuestro, que tenía una estrella más y por supuesto más tiendas.



viernes, 11 de marzo de 2016

La Habana

Tras diez horas de vuelo llegamos a La Habana , y que calor, veníamos del invierno,  al más puro verano, (y eso que allí, también era invierno) pues menos mal! , porque según nos contaron la diferencia entre verano e invierno, era que soplaba una leve brisa en invierno.
El cambio de horario también nos afectó, como no, pero tras sobreponernos de estos pequeños inconvenientes e instalarnos en el hotel, salimos a conocer la ciudad.




vista general de La Habana
Fachada de la Embajada española
Se vislumbraba con cierta  nostalgia que antaño fue una gran ciudad, pizcas de glamour de su época colonial, y posteriormente neoclásica, asentada  por españoles, británicos   y  más tarde por estadounidenses , aún así , siempre he dicho que le faltaba "unas manitas de pintura". Aunque en estos momentos a los cubanos era lo que menos les importaba, debido a la precariedad a la que estaban sumidos. Habían tiendas para extranjeros (hoy por hoy, se que ya no existen), claro,  tenían una razón para existir, que era la escasez de cosas materiales , debido al bloqueo que les hacía Estados Unidos, y claro dejaba mas la divisa extranjera que la nacional , además había  que cuidar el turismo, fuente muy importante de ingresos en el país, conseguir unas simples pilas, se convertía  en una tarea arduamente dificultosa, debido a la cantidad de policía secreta que había, te observaban hasta estar seguros que no habían "moros por la costa", para pedirte que les compraras lo que necesitaban.



Pues como había dicho, una gran ciudad, atrapada en el tiempo, además tenían mucho interés en saber como habíamos pasado una transición sin ningún tipo de violencia. Que tal se vivía en este país ..... Supongo que muchos de ellos tenían en mente emigrar, no era raro, viendo sus  necesidades.


El Malecón.
Y en una de esas salidas ocurrió quizás lo peor o al menos lo que más nos asustó en este viaje , pues conocimos a un cubano que se ofreció para hacer de guía de la ciudad a cambio de que le contásemos como estaba España ya que la televisión cubana  solo retransmitía aquello que le interesaba al gobierno, en fin, que nos sedujo, y nos llevamos al chico, porque no recuerdo su nombre, (aunque tenía aproximadamente nuestra edad), a un restaurante donde nos sentamos a charlar un rato y descansar, para luego proseguir con la visita de la ciudad. Éste nos contó que era prudente por si nos paraba la policía,(cosa que hicieron, hasta en tres ocasiones, tomándole al chico todos los datos), debíamos decir que ya éramos amigos desde hacía un tiempo y que prácticamente habíamos venido a La Habana para encontrarnos con él. Así lo hicimos , pero sorpresa que apenas nos habíamos sentado, acudió la policía, que frenando a mi marido, el cual iba a ponerse en pie para que soltaran al chico, nos gritaron "ustedes esperen, que ahora hablaremos". Nos recorrió un extraño frio por el cuerpo y los dos pensamos que en que lio nos habíamos metido, y que donde se encontraría la embajada española. Bueno al final no nos paso nada, salvo que la policía se llevó detenido al chico y a nosotros nos dijo que era un vulgar ladronzuelo.


Terraza dónde nos interceptó  la policía.
No sabremos jamás quien tenia razón, pues eso fue lo que el chico nos había explicado que diría  la policía, de todos modos por la noche nos encontramos nuevamente con el chico, que vino a nuestro hotel a esperarnos para que según él, le pagásemos la multa que le habían puesto por estar con nosotros. Por supuesto no nos lo creímos y le dijimos que no le daríamos nada y que nos dejara en paz, y aunque le costó un poco, creo que vio en nuestras caras que no íbamos a soltar un duro y al final decidió marcharse. No resulto tan fácil como parece, pero logramos persuadirlo.


La universidad.
Antiguo Capitolio











jueves, 10 de marzo de 2016

Apostando por viajar.

Como ya dije en mi primera entrada, este blog no solo va a tratar de manualidades sino que también quiero escribir sobre mis viajes , quizás no sean muchos, pero en cada uno de ellos especialmente en las salidas al extranjero nos han ocurrido anécdotas, que voy a compartir con quien quiera leer este post.

Así pues voy ha hablar de Cuba , pues fue mi primera salida al extranjero y la primera vez que subía en avión.
Se  trataba de mi viaje de novios , por lo tanto de este viaje hace ya unos cuantos años. De echo, desde este viaje en avión hasta la siguiente salida en avión , han pasado como veinte años, jajaja.... Supongo que Cuba ya no estará igual que la vi yo, aunque nunca se sabe , en este país.

De todos modos aunque ha pasado mucho tiempo, pretendo subir alguna foto del país , para ello , las escanearé y poco a poco las iré subiendo, (no todas ) , claro!  Jajaja... Y como iba diciendo, lo que pretendo es contar la parte anecdótica del viaje y no tanto, la descripción del país , pues creo que hay ya, muchos foros y blogs dedicados a este menester.

Perdonar que diga Cuba , como si yo hubiese estado en todo el país, claro que no!  En realidad , de donde quiero contar algo es de La Habana , ¡ pues sí, la capital! Porque el resto del viaje fue en plan relax en Varadero, pero esa zona ya estaba preparada para el turismo , por lo tanto perdía la esencia del país , salvo que te encontrases algún cubano solitario y lejos de miradas indiscretas , entonces sí, estaban dispuestos a darte toda clase de detalles sobre ellos.

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